Periodismo. Primera parte
Periodismo. Primera parte (IV)
Según los caracteres que marcan los autores de derecho público, la última lucha de México fue una guerra defensiva y justa.
Guerra defensiva, porque fueron las potencias aliadas las que con sus escuadras y sus soldados invadieron las costas mexicanas; y justa, porque conforme a las reglas observadas desde los antiguos tiempos, el gobierno mexicano estuvo dispuesto, no sólo a escuchar todas las reclamaciones que se le hicieron, sino a satisfacer en su posibilidad las que figuran racionales y justas. El gobierno de esa época, y téngase presente que es el mismo de hoy, dijo entonces lo que Cayo Poncio, general de los samnitas:
Pues que los romanos quieren absolutamente guerra, por necesidad se convierte para nosotros en justa, porque las armas son justas y santas, para aquellos a quienes no se deja otro recurso más que las armas: justum est bellum quibus, nessesarium et pia arma quibus, nulle nici armis relinquitur spes.
México, sin marina y sin multitud de otros elementos necesarios para procurarse más tarde la reparación de los daños que se le ocasionaban por una agresión que debe llamarse, no sólo injusta, sino brutal, en la época en que vivimos, podía sin escrúpulo y sin inconveniente alguno, haber procedido conforme a las reglas del derecho de gentes.
