Cónclave
Cónclave El protocolo es claro: ✔️ Se realizarán dos votaciones por día. ✔️ El candidato necesita dos tercios de los votos para ser elegido. ✔️ Cada papeleta se quemará en la estufa de la Sixtina, liberando humo negro o blanco.
Lomeli mira la urna. El proceso parece sagrado. Pero la política es su verdadera naturaleza.
Los cardenales escriben sus votos con mano temblorosa. Uno a uno, se acercan al altar y juran:
—Pongo mi voto en este papel para aquel que, según Dios, debe ser elegido.
Las papeletas caen en la urna. Cuando el último cardenal vota, Lomeli las mezcla y comienza el conteo.
Cada nombre pronunciado es una revelación de las alianzas ocultas.
—Bellini… —Tremblay… —Adeyemi… —Tedesco…
El conteo avanza. Ningún candidato se acerca al umbral necesario. El voto está dividido.
Lomeli toma las papeletas y las arroja a la estufa. Segundos después, el humo negro asciende sobre la Capilla Sixtina.
Desde la plaza, el mundo ve la señal: Aún no hay Papa.