Las mujeres que aman demasiado
Las mujeres que aman demasiado En algunos casos, el sexo se usa para calmar el miedo al abandono. Cuando hay señales de que él se está alejando, se busca la intimidad física como una forma de retenerlo. Pero esa estrategia solo refuerza el ciclo de manipulación emocional, donde una parte da todo mientras la otra toma sin compromiso.
Así, el sexo deja de ser un acto de reciprocidad y conexión genuina, para convertirse en un síntoma más de la adicción al amor. Y mientras se siga usando como un remedio para llenar vacíos emocionales, nunca podrá curar la herida que sangra por dentro: la de no sentirse verdaderamente amada.
La negación es uno de los mecanismos psicológicos más potentes en quienes aman demasiado. No se trata simplemente de no ver, sino de no poder ver. Hay una fuerza interna que bloquea la percepción de la realidad, porque esa realidad resulta demasiado dolorosa, amenazante o destructiva para ser aceptada. Admitir que se está atrapada en una relación insana, que se es despreciada o maltratada, significaría enfrentar una herida tan profunda que la mente, para protegerse, elige negarla.
