Las mujeres que aman demasiado
Las mujeres que aman demasiado Este patrón de autoabandono también se manifiesta en la forma en que tolera lo intolerable. Acepta maltrato, indiferencia, infidelidades o desplantes, convencida de que eso es parte del amor. Se convence de que no importa lo que le hagan, mientras ella siga amando. Cree que aguantar es fortaleza, que resistir es fidelidad, que anularse es amor verdadero.
Pero este abandono de sí misma tiene un precio: la pérdida de identidad, la depresión, la ansiedad, la somatización. El cuerpo empieza a hablar cuando la voz interna ha sido silenciada por demasiado tiempo. Y solo cuando se reconoce que la relación más importante que se ha descuidado es la relación con una misma, comienza el verdadero proceso de recuperación.
Amar no debería implicar renunciar a ser quien se es. El amor sano nace del encuentro entre dos seres completos, no del sacrificio de uno por el otro. Volver a uno mismo no es un acto egoísta: es un acto sagrado de restauración. Porque nadie puede amar bien si primero no ha aprendido a cuidarse.