Las mujeres que aman demasiado
Las mujeres que aman demasiado Una familia disfuncional no necesariamente está marcada por un trauma evidente o explÃcito como el alcoholismo, el abuso o la violencia. A veces la disfunción se manifiesta en formas más sutiles: un padre emocionalmente ausente, una madre competitiva, silencios prolongados, tensión permanente, o normas rÃgidas que ahogan la espontaneidad y la expresión afectiva. En ese contexto, la niña aprende a desempeñar roles para adaptarse: la buena hija, la responsable, la mediadora, la que no molesta. Reprime lo que siente, se desconecta de su intuición, y comienza a construir una personalidad basada en la atención a los otros.
Al no recibir amor incondicional, se convence de que debe ganárselo. Y cuando se encuentra con hombres frÃos, inaccesibles, maltratadores o adictos, repite el patrón: lucha por obtener lo que no tuvo en la infancia. AsÃ, la relación adulta se convierte en un escenario donde intenta corregir el pasado, lograr que esta vez sà la amen. Pero ese deseo de reparación la hunde en una dinámica enfermiza donde cada gesto de rechazo o indiferencia se vive como una reafirmación de su no valÃa.
