Las mujeres que aman demasiado
Las mujeres que aman demasiado Esta forma de amar no es gratuita. Erosiona lentamente la salud emocional, física y espiritual. Algunas mujeres pierden el sueño, el apetito, la estabilidad mental. Se enferman en cuerpo y alma, sin reconocer que el origen de su malestar está en la relación que no pueden soltar. Porque aman demasiado.
Amar demasiado no nace en la adultez; es la consecuencia de carencias profundas experimentadas durante la infancia. Cuando una niña crece en un hogar disfuncional —donde sus necesidades emocionales no son satisfechas, donde el afecto es escaso o condicional, y donde sus percepciones y sentimientos son sistemáticamente ignorados o negados— aprende a desconfiar de sí misma. Su mundo emocional se desarrolla en torno a la negación de su realidad interna y a la necesidad de complacer para sobrevivir.
