El mundo en el siglo XX
El mundo en el siglo XX La otra alternativa, residía en reorientar la estructura económica favoreciendo a la oligarquía tradicional, sector vinculado al mercado mundial. Pero para este proyecto se debía abrir la economía afectando la competitividad del sector industrial argentino, y con ello, los salarios de los trabajadores. Ambos modelos expuestos requerían frenar el potencial de movilización de los sindicatos, que con sus demandas trascendían peligrosamente las posibilidades de un capitalismo periférico, entrando a un punto de inflexión del populismo, que podría devenir a una experiencia a la cubana, motivo que reforzó la orientación del Departamento de Estado norteamericano a acompañar la aventura militar.
Esta política económica estuvo acompañada de una profunda reestructuración social y política. Los salarios constantes, que alcanzaron su nivel más alto en 1975, cayeron aproximadamente un 50% llegando a su nivel más bajo en 1977. Pero esa caída de salarios no incentivó el crecimiento industrial: de 2,1 millones de operarios se pasa a 1,8 millones, representando una disminución del 15%. Los cambios impulsados por el programa económico no se reducían a estabilizar la economía, más bien, se centraron en disciplinar la variable salarial.