Instrucciones para salvar el mundo
Instrucciones para salvar el mundo Matías, en silencio, comienza a construir de nuevo la casa en Villaviciosa de Odón. No para él. Para los perros. Para lo que venga. Pinta las paredes con cuidado. Planta un árbol.
Cerebro publica un artículo en una revista científica. No sobre el asesino. Sobre la capacidad humana de encontrar sentido en medio del caos. Su marido muere poco después. Ella llora. Pero no está sola. Los demás están ahí.
Y entonces, una noche, en esa ciudad inmensa, los cuatro se reúnen. Café en mano. Ríen. Se escuchan. Son una red improbable. Pero son reales.
No salvaron el mundo.
Pero se salvaron entre ellos.
Y a veces, eso basta.
FIN de Instrucciones para salvar el mundo