Cyrano de Bergerac
Cyrano de Bergerac ROXANA.
Luego te diré…
GUICHE.—(Desesperado.)
¡Mirad que es grave el peligro!
ROXANA.—(Volviéndose.)
¿Grave, decís?
CYRANO.
¡Como que es
De Guiche quien nos lo depara!
ROXANA.—(A DE GUICHE.)
¿Viuda me queríais ver?
GUICHE.
¡Yo os juro!…
ROXANA.
¡No! ¡Si me quedo!
¡Si aquí me divertiré!
CYRANO.
La preciosa, por lo visto,
va a resultar esta vez
una heroína.
ROXANA.—(Con alegría y entusiasmo.)
¡Cyrano,
soy vuestra prima!
CYRANO.—(Ídem.)
¡Sí, a fe!
CADETE 1.º
¡Bien sabremos defenderos!