Cyrano de Bergerac
Cyrano de Bergerac en mi barriga solo átomo
alimenticio.
CARBÓN.—(Que le ha oÃdo, indignado.)
¡Glotón!
¿Piensas en comer, gozando
tus ojos de tal belleza?
ROXANA.—(Muy jovial, imitando el lenguaje de los gascones.)
El airecillo del campo
mi apetito despertó
también, y me fuera grato
comer algunos fiambres
con buen vinillo rociados.
¿Queréis traerlos?
(Consternación general.)
CADETE 1.º
¡Traérselos!
CADETE 2.º
¡Justo cielo! ¿Y dónde hallarlos?
ROXANA.—(Con naturalidad.)
Es muy fácil: en mi coche.
TODOS.
¿Cómo?
ROXANA.
Pero es necesario
buscar quién sirva el almuerzo
y escancie el vino. Fijaos