Cyrano de Bergerac
Cyrano de Bergerac Pan para Carbón. —Un plato.—
¿Champaña? —Un alón.
CYRANO.—(Que la sigue cargado de platos, ayudándola a servir.)
¡La adoro!
ROXANA.—(A CRISTIÁN.)
¿Y tú?
CRISTIÁN.
Nada.
ROXANA.
Toma un vaso:
dos dedos de moscatel
y un bizcocho.
CRISTIÁN.—(Queriendo detenerla.)
¡Cielo santo!
¿Por qué has venido? ¡Responde!
ROXANA.
Me debo a esos desdichados.
Luego te diré…
LEBRET.—(Que había ido al fondo, para pasar, clavado en una lanza, un pan al centinela del talud.)
¡Silencio!
¡De Guiche!
CYRANO.
¡De Guiche!; ¡Voto al chápiro!
¡Aprisa! Escondedlo todo:
las botellas y los platos;