Cyrano de Bergerac
Cyrano de Bergerac el mantel, las servilletas…
(A RAGUENEAU.)
Y tú, súbete de un salto al pescante.
(En un abrir y cerrar de ojos desaparece todo en las tientas, debajo de los vestidos o en los sombreros. DE GUICHE llega rápidamente y se detiene de pronto, husmeando. Pausa.)