Cyrano de Bergerac
Cyrano de Bergerac ¡Sea!
¡Aún podemos vencer si ganáis tiempo!
CYRANO.
¡Roxana, adiós!
(DE GUICHE, ayudado de RAGUENEAU, se lleva a ROXANA desmayada. Tumulto. Gritos. Algunos CADETES vuelven heridos y caen en la escena. Al precipitarse CYRANO al combate, detiénele en todo lo alto del talud CARBÓN DE CASTEL-JALOUX, cubierto de sangre.)
CARBÓN.
¡Los nuestros se repliegan
aquÃ! ¡Yo he recibido dos balazos!
CYRANO.—(Gritando, a los gascones.)
«Hardi! Reculès pas, drollos!»
(A CARBÓN, a quien sostiene.)
¡No temas,
capitán! A dos muertos vengar debo:
¡Cristián y mi ventura!
(Bajan de nuevo. CYRANO blande la lanza en que está atado el pañuelo de ROXANA.)
¡La bandera
de encaje con su cifra, al viento flote!
(La clava en tierra y grita a los CADETES:)
«Toumbé dèsus! Escrasas lous!»
LEBRET.
¡Ya llegan!
CYRANO.