Contrato social
Contrato social En el libro IV del CONTRATO SOCIAL (cap. II) explica Rousseau: «No hay más que una ley que por su naturaleza exija un consentimiento unánime: el pacto social (…). Fuera de este contrato primitivo la voz del mayor número obliga siempre a todos los demás: es una consecuencia del contrato mismo». El profesor Derathé interpreta el pensamiento de Rousseau diciendo que «si ciertas condiciones se han realizado (que no haya coaliciones en la Asamblea ni asociaciones parciales dentro del Estado) el criterio de la mayorÃa puede pasar como expresión de la voluntad general».
Es también motivo de reflexión el comentario que hace Rousseau en el capÃtulo II del libro IV al referirse a la unanimidad de sufragios: «Esto parece menos evidente cuando entran en su constitución (de la Asamblea) dos o más clases sociales, como en Roma los patricios y plebeyos (…) pero esta excepción es más aparente que real, porque entonces, a causa del vicio inherente al cuerpo polÃtico, hay, por decirlo asÃ, dos Estados en uno; lo que no es verdad de los dos juntos es verdad de cada uno separadamente».