Contrato social
Contrato social Agreguemos que no hay gobierno tan sujeto a las guerras civiles y agitaciones intestinas como el democrático o popular, porque tampoco hay ninguno que tienda tan fuerte y continuamente a cambiar la forma, ni que exija más vigilancia y valor para ser mantenido en ella. En esta constitución es, sobre todo, en la que el ciudadano debe armarse de fuerza y de constancia, y decir cada dÃa de su vida, desde el fondo de su corazón, lo que decÃa un virtuoso palatino[24] en la Dieta de Polonia: Malo periculosam libertatem quam quietum servitium.
Si hubiese un pueblo de dioses, se gobernarÃa democráticamente. Mas un gobierno tan perfecto no es propio para los hombres.