Contrato social
Contrato social Gracias, pues, al solitario pensador de Ginebra. Su libro, publicado en Amsterdam, en abril de 1762, quemado dos meses después en París y en Ginebra, guarda todo su vigor y puede enseñamos mucho todavía. El Contrato social y su autor entraron por el gran portón de la historia de la cultura universal. ¿Quién se acuerda ya de quienes lo condenaron a la hoguera? ¿Quién conoce sus nombres? Como dijo el poeta, murieron «sin recuerdo en los hombres que juzguen el pasado sombrío de la tierra»[1].
MANUEL TUÑÓN DE LARA.