Ensayo sobre el origen de las lenguas
Ensayo sobre el origen de las lenguas Cualquier estudiante de la historia y el progreso de las lenguas verá que cuanto más monótonas se vuelven las voces, más se multiplican las consonantes, y que los acentos que se pierden, las cantidades que se igualan, son remplazados por combinaciones gramaticales y por nuevas articulaciones: pero sólo por la fuerza del tiempo se producen estos cambios. A medida que las necesidades crecen, que los asuntos se complican, que las luces se desarrollan, la lengua cambia de carácter; se hace más exacta y menos apasionada; sustituye los sentimientos por las ideas; no habla ya al corazón sino a la razón. De ahà que el acento se extinga, la articulación se extienda, la lengua se haga más exacta, más clara pero más lánguida, más sorda y más frÃa. Este progreso me parece completamente natural.
Otro medio de comparar las lenguas y de juzgar su antigüedad se desprende de la escritura, y ello en razón inversa de la perfección de este arte. Cuanto más burda es la escritura, más antigua es la lengua. La primera manera de escribir no consiste en pintar los sonidos sino los objetos mismos, ya sea directamente, como hacÃan los mexicanos, ya sea por medio de figuras alegóricas, como hicieron los egipcios antaño. Este plano responde a la lengua apasionada y supone ya tanto una sociedad como las necesidades engendradas por las pasiones.
