Ensayo sobre el origen de las lenguas
Ensayo sobre el origen de las lenguas Pronto la esclavitud añadió su influencia a la de la filosofía. La Hélade en cadenas perdió ese fuego que sólo inflama a las almas libres, y para ensalzar a sus tiranos no pudo encontrar el tono con que había cantado a sus héroes. La mezcla de los romanos debilitó aún más lo poco que en el lenguaje subsistía de armonía y de acento. El latín, lengua más sorda y menos musical, le hizo poco favor a la música al adoptarla. El canto empleado en la capital alteró paulatinamente el de las provincias: los teatros de Roma dañaron a los de Atenas. Cuando Nerón le llevó premios, Grecia había dejado de merecerlos; y la misma melodía, compartida por dos lenguas, convino menos así a la una como a la otra.