La desigualdad entre los hombres
La desigualdad entre los hombres Puffendorff (35) dice que, del mismo modo que una persona transfiere a otra sus bienes por medio de convenciones y contratos, de igual manera puede despojarse de su libertad en favor de alguno. Me parece un malísimo razonamiento, porque, en primer lugar, los bienes que yo enajeno se convierten para mí en cosa completamente extraña, cuyo abuso me es indiferente; pero me importa mucho que no se abuse de mi libertad, y yo no puedo, sin hacerme culpable del daño que se me obligará a hacer, exponerme a ser instrumento del crimen. En segundo lugar, siendo el derecho de propiedad de institución humana, cada uno puede disponer a su antojo de aquello que posee; pero no sucede lo mismo con los dones esenciales de la naturaleza, como la vida y la libertad, de los