La Filosofía en el tocador

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Ella fue la que, afinando sobre la clase de suplicio que iba a imponer a sus víctimas, inventó esa famosa columna de bronce hueca que se ponía al rojo vivo tras haber introducido en ella al paciente. Teodora, la mujer de Justiniano, se divertía viendo hacer eunucos; y Mesalina se masturbaba mientras, ante ella, por el mismo procedimiento, se hacía morir por agotamiento a los hombres. Las mujeres de Florida hacían hincharse el miembro de sus esposos y ponían pequeños insectos sobre el glande, lo cual les hacía sufrir horribles dolores; para esta operación los ataban y se reunían varias en torno a un solo hombre para lograr más fácilmente sus propósitos. Cuando vieron a los españoles, ellas mismas sujetaban a sus esposos mientras esos bárbaros europeos los asesinaban. La Voisin y la Brinvilliers envenenaban por el solo placer de cometer un crimen. En resumen, la historia nos proporciona miles de rasgos de la crueldad de las mujeres, y, debido a la inclinación natural que sienten por esos impulsos, desearía que se acostumbraran a usar la flagelación activa, medio por el que los hombres crueles aplacan su ferocidad. Algunas de ellas la utilizan, lo sé, pero no se halla extendida entre ese sexo hasta el punto que yo desearía. Con esta salida brindada a la barbarie de las mujeres, la sociedad ganaría; porque al no poder ser malvadas de esa forma, lo son de otra y, diseminando su veneno en la sociedad, causan la desesperación de sus esposos y de su familia. Su negativa a hacer una buena acción cuando la ocasión se presenta, la de socorrer al infortunado, desarrolla perfectamente, si se quiere, esa ferocidad a que ciertas mujeres son arrastradas por naturaleza; pero eso es poco y a menudo dista mucho de su necesidad de hacer lo peor. Indudablemente habría otros medios con los que una mujer a un tiempo sensible y feroz puede calmar sus fogosas pasiones, pero son peligrosos, Eugenia, y nunca me atreveré a aconsejártelos. ¡Oh, cielos! ¿Qué os pasa, ángel querido?… Señora…, ¡en qué estado se encuentra vuestra alumna!…


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