La FilosofÃa en el tocador
La FilosofÃa en el tocador SRA. DE SAINT–ANGE, besándola: ¡Oh, amor querido, cuántas cosas vamos a hacernos y decirnos una a otra! Pero, a propósito, ¿quieres almorzar, reina mÃa? Es posible que la lección sea larga.
EUGENIA: Querida amiga, no tengo otra necesidad que oÃrte; hemos almorzado a una legua de aquÃ; ahora esperaré hasta las ocho de la tarde sin sentir la menor necesidad.
SRA. DE SAINT–ANGE: Pasemos, pues, a mi tocador, ahà estaremos más a gusto; ya he prevenido a mis criados; tranquilÃzate, que a nadie se le ocurrirá interrumpirnos.
Pasan a él abrazadas.