Cuentos de humor negro

Cuentos de humor negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al desmontar frente a la puerta lateral tuvo un vistazo fugaz de una mujer enjuta y entrada en años que lo espiaba detrás de la cortina de una de las ventanas superiores. Era claro que aquélla era su tía por adopción.

Durante la copiosa comida del mediodía que lo aguardaba lista, Stoner tuvo tiempo para reflexionar sobre las posibilidades de su extraordinaria situación. El verdadero Tom, tras cuatro años de ausencia, podría aparecerse de improviso por la granja, o en cualquier momento podría llegar una carta suya. Además, en su calidad de heredero de la granja, el falso Tom podría ser llamado a firmar algún documento, cosa que lo pondría en un atolladero. O podría llegar algún pariente que no imitara la actitud retraída de la tía. Cualquiera de estas cosas lo desenmascararía ignominiosamente. Por otro lado, la alternativa eran el cielo abierto y las trochas pantanosas que conducían al mar. La granja le ofrecía, en todo caso, un refugio pasajero contra la miseria total; la agricultura era una de las muchas cosas que había «ensayado», así que estaría en capacidad de realizar ciertas faenas a cambio de esa hospitalidad a la que no tenía gran derecho.

—¿Desea pernil frío para la cena —le preguntó la criada de rostro adusto mientras quitaba la mesa—, o prefiere que se lo calienten?

—Caliente y con cebollas —dijo Stoner.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker