Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro SYLVIA SELTOUN TOMABA el desayuno en el comedor auxiliar de Yessney invadida por un agradable sentimiento de victoria final, similar al que se habrÃa permitido un celoso soldado de Cromwell al otro dÃa de la batalla de Worcester. Era muy poco belicosa por temperamento, pero pertenecÃa a esa más afortunada clase de combatientes que son belicosos por las circunstancias. El destino habÃa querido que ocupara su vida en una serie de batallas menores, por lo general estando ella en leve desventaja; y por lo general se las habÃa arreglado para salir triunfante por un pelo. Y ahora sentÃa que habÃa conducido la más dura y de seguro la más importante de sus luchas a un feliz desenlace. Haberse casado con Mortimer Seltoun —el Muerto Mortimer, como lo apodaban sus enemigos Ãntimos—, enfrentando la frÃa hostilidad de su familia y a pesar de la sincera indiferencia que sentÃa él por las mujeres, era en verdad un triunfo cuyo logro habÃa requerido bastante destreza y decisión. El dÃa anterior habÃa rematado esta victoria arrancando por fin a su marido de la ciudad y balnearios satélites, e «instalándolo», según el léxico de las de su clase, en la presente casa solariega, una apartada y boscosa heredad de los Seltoun.