Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro Todo aquello era absurdo, por supuesto, pero en aquel sitio solitario y boscoso el absurdo parecÃa capaz de engendrar una suerte de inquietud espuria.
—Mortimer —dijo de pronto Sylvia—, creo que muy pronto vamos a regresar a la ciudad.
Su victoria no habÃa sido tan completa como se habÃa imaginado: la habÃa llevado a un terreno que ahora estaba ansiosa por dejar.
—No creo que alguna vez vuelvas a la ciudad —dijo Mortimer.
ParecÃa parafrasear el vaticinio de su madre respecto a él.