Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro —HabÃa muchas otras cosas encantadoras en el parque. HabÃa estanques con pececitos verdes, azules y dorados, y árboles con lindas loras que respondÃan cosas graciosas en un santiamén, y colibrÃes que al zumbar tocaban las tonadas más populares del momento. Bertha iba de un lado para otro y se divertÃa como loca, mientras pensaba: «Si yo no fuera tan extraordinariamente buena no me habrÃan permitido venir a este hermoso parque a disfrutar de todo lo que hay para ver aquû, y con sus pasos las tres medallas tintineaban al entrechocar y le ayudaban a recordar lo muy buena que era en realidad. En ese preciso instante un lobo enorme se escabulló en el parque, a ver si podÃa atrapar un gordo chanchito para la cena.
—¿De qué color era? —preguntaron los niños, habiéndose avivado de inmediato su interés.