Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro —Cuando estemos más instalados voy a hacer maravillas en la cocina para que sea habitable —decÃa la joven mujer a las contadas visitas.
En aquellas palabras habÃa un deseo callado, un deseo que además de callado era inconfesable. Emma Ladbruk era la señora de la granja. Junto con su marido podÃa tener derecho a opinar y hasta cierto punto a decidir en la conducción de sus asuntos. Pero no era la señora de la cocina.