Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro —Yo ya sabÃa que venÃa. Ha habido signos y advertencias.
—¿Quién murió, pues, señora? —llamó el joven.
—El joven señor Ladbruk —chilló ella por respuesta—. Acaban de traer su cadáver. Por esquivar un árbol que tumbaban chocó con una estaca de hierro. Estaba muerto cuando lo recogieron. ¡Ay, yo la veÃa venir!
Y se dio vuelta para arrojar un puñado de cebada a una manada de gallinas de Guinea rezagadas que llegaban corriendo.