Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro —Oh, ella es bonita en cierto modo, se viste bien y es capaz de jugar un buen partido de tenis. Con frecuencia viene del otro lado del parque con recados de la mansión de los Bickelby. Y un dÃa de estos Bertie la va a salvar del alce, cosa que en él se ha vuelto casi un hábito, y Teresa dirá que el destino los ha consagrado al uno para el otro. Puede que Bertie no esté muy dispuesto a prestarle mucha atención a las consagraciones del destino, pero ni en sueños se opondrÃa a los designios de su abuela.
La esposa del pastor habÃa hablado con la tranquila autoridad de quien posee el don del conocimiento intuitivo; y en lo más recóndito de su corazón la señora Yonelet sabÃa que habÃa dicho la verdad.
Seis meses más tarde tuvieron que deshacerse del alce. En un ataque de extremo malhumor habÃa matado a la institutriz alemana de los Bickelby. La ironÃa de su suerte fue alcanzar la popularidad en los últimos momentos de su carrera. Pero de todos modos fue el único ser vivo que frustró de modo permanente los planes de Teresa Thropplestance.