Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro La dama saludó el regreso de su enamorado con más alivio incluso del que le habÃa proporcionado su partida. La muerte de John Pennington habÃa dejado a la viuda en circunstancias más apuradas que nunca, y el parque se habÃa alejado hasta de sus esquelas, en donde lo habÃa conservado largo tiempo a tÃtulo de cortesÃa, según la norma de que las direcciones sirven para ocultar nuestros paraderos. Ciertamente, gozaba de más independencia que antes; pero la independencia, que significa tanto para tantas mujeres, tenÃa poco valor para Vanessa, quien cabÃa bajo el simple rótulo de «persona de sexo femenino». Aceptó sin mayor alboroto la exigencia de Clyde y se declaró dispuesta a seguirlo hasta el fin del mundo. Como éste era redondo, alimentaba la reconfortante idea de que en el curso ordinario de las cosas se encontrarÃa tarde o temprano en el vecindario de Hyde Park Corner, no importa qué tan lejos se desviara.