La reticencia de Lady Anne
La reticencia de Lady Anne —Nunca podré agradecérselo bastante a usted y a su hermana —dijo el tendero.
—Nos hemos divertido mucho —dijo el artista modestamente—, y en cuanto al modelo, ha sido una agradable distracción de la tarea de posar durante horas para “El perdido Hylas”.
—En cualquier caso —añadió el tendero—, insisto en pagar el alquiler de la barba negra.