La reticencia de Lady Anne
La reticencia de Lady Anne —Yo creo que ha sido el spaniel —dijo calmosamente la sobrina—. Estuvo diciéndome que les tenÃa horror a los perros. En cierta ocasión, una jaurÃa de perros parias le persiguió por las orillas del Ganges hasta un cementerio y tuvo que pasar la noche en una fosa recién cavada con esas criaturas gruñéndole, mostrándole los dientes y echando espumarajos por encima de su cabeza. Suficiente para hacer perder los nervios a cualquiera.
La fabulación instantánea era su especialidad.