La reticencia de Lady Anne
La reticencia de Lady Anne Incluso en una situación delicada como la presente, Agnes Resker no podía soportar el permanecer tanto tiempo en segundo plano.
—¿Por qué habré venido aquí jamás? —preguntó dramáticamente.
Tobermory aprovechó la oportunidad inmediatamente.
—A juzgar por lo que le dijo usted ayer a la señora Cornett en el campo de croquet, estaba usted aquí por la comida. Describió usted a los Blemley como las personas más lerdas que conoce, pero dijo también que eran lo suficientemente avisados como para tener una cocinera de primera fila; de otro modo, se encontrarían con dificultades para conseguir que alguien viniera por segunda vez.
—¡No hay en todo eso ni una sola palabra de verdad! Apelo a la señora Cornett… —exclamó Agnes confundida.
—La señora Cornett le repitió después la observación de usted a Bertie van Tahn —prosiguió Tobermory—, y añadió: “Esa mujer es una Peregrina del Hambre habitual; iría a cualquier lugar por cuatro comidas al día”, y Bertie van Tahn dijo…