La reticencia de Lady Anne
La reticencia de Lady Anne Crefton declinó mentalmente su cuota de aquel anhelado bienestar. Una sala de baile bien atestada y esplendorosamente iluminada, donde se estuviera ejecutando una exuberante interpretación de la “1812” por una aguerrida orquesta se le presentó como lo más próximo a su ideal de un sedante para los nervios.