A la conquista de un imperio
A la conquista de un imperio Para expresar el amor, los actores giran suavemente la cabeza, con usa graciosa y dulce expresión en los ojos y suspirando tiernamente. Y para expresar la ira, agitan de forma muy explÃcita los músculos de los labios, nariz, ojos, frente y demás.
Unas horas después de la puesta del sol, Yáñez fue avisado por el mayordomo de que la representación estaba a punto de empezar y el rajá le esperaba en el pabellón que habÃa sido levantado en medio del espacioso patio del palacio, frente a la plataforma que debÃa servir de teatro.
—Vamos a ver qué cara hace su alteza —murmuró el portugués, sonriendo irónicamente—. Apuesto a que esta noche no dormirá tranquilo. Pero ahora, ocurra lo que ocurra, vamos a ver cómo trabajan estos actores indios.
Siempre prudente —sabiendo que podÃa esperarse cualquier sorpresa en aquella corte en que era extranjero y donde tenÃa un enemigo mortal en aquel griego del archipiélago— escondió bajo la faja las pistolas y el kris, dio orden a sus malayos de hacer otro tanto, y bajó al patio, tratando de afectar la máxima tranquilidad.