A la conquista de un imperio

A la conquista de un imperio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Yo aquí no tengo parientes ni amigos; por tanto necesito una habitación, aunque sea un cuchitril: ¿no podrías proporcionármela tú? No te molestaré para nada y te pagaré una rupia al día, comida incluida.

El mayordomo reflexionó un memento, y contestó:

—Puedo satisfacerte, señor, a condición de que finjas ser un criado y hagas algún pequeño trabajo. Tengo un cuartucho cerca de la galería del segundo piso que te puede servir.

Sandokán sacó quince rupias y las depositó sobre la mesa que tenía delante.

—Te pago dos semanas. Si me colocas antes, no te pediré que me las devuelvas.

—Eres generoso como un príncipe.

—Guíame o hazme guiar a mi habitación.

El chitmudgar abrió la puerta e hizo entrar al joven criado de antes, quien parecía esperar sus órdenes.

—Llevarás a este sahib a la habitación que está junte a la segunda galería y, hasta nueva orden, le tratarás como invitado mío.

Luego dijo volviéndose a Sandokán:

—Síguele, señor. Esta noche me ocuparé de tu asunto.

—¿Vas a visitar al favorito?

—Espero sus órdenes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker