A la conquista de un imperio

A la conquista de un imperio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El poluar que marchaba a la cabeza de la flotilla, cambió en seguida de ruta y se metió en el paso, seguido por todas las demás embarcaciones, que habían recibido previamente la orden de ajustarse a los movimientos de la llamada nave almirante.

Como Sandokán había supuesto, no había ninguna embarcación del rajá en el pantano.

Los sikhs, expulsados por el fuego —que ya debía de haber devorado por completo la jungla de Benar—, y desesperando de encontrar a sus adversarios, habían regresado sin duda a Gauhati, de forma que la flotilla de los montañeses pudo echar anclas sin ser estorbada en un extremo del pantano, cerca de una ribera cubierta de tupidas plantas, escapadas, quién sabe por qué casualidad, al incendio espantoso que había devorado la jungla en toda su extensión.

Mientras las tripulaciones preparaban la cena. Sandokán hizo llamar a Bindar y al demjadar de los sikhs.

—Ha llegado el momento de actuar —les dijo—. Estamos a punto de jugar la baza decisiva.

—Yo estoy a tus órdenes, sahib —dijo el jefe de la guardia—. He tenido tiempo de conocerte y prefiero servirte a ti, y no al rajá y a su favorito: dos bribones que no han hecho nunca nada bueno.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker