A la conquista de un imperio
A la conquista de un imperio Los indios que adoran a Visnú sienten una extraordinaria veneración por las piedras de salagram —las cuales, como ya hemos indicado, no son más que caracolas petrificadas del tipo de los cuernos de Ammón, en general de color negruzco— porque creen firmemente que representan a su dios bajo aquella forma.
Existen nueve especies de piedras de salagram, igual que se cuentan, entre las más conocidas, nueve encarnaciones de Visnú. Todas ellas son tenidas en gran consideración como el lingam, venerado por los secuaces de Siva y que representa, bajo una extraña forma que no se puede describir, la creación humana.
Quien tiene la suerte de poseer tales caracolas las lleva siempre envueltas en blanquÃsimos lienzos, y cada mañana las lava en vaso de cobre, dirigiéndoles muchas y extravagantes plegarias.
También los brahmanes las veneran y, después de lavarlas, las colocan sobre un altar donde las perfuman en presencia de los fieles, a quienes luego dan de beber un poco del agua en la que han lavado el salagram, para hacerlos puros y libres de todo pecado.
