Aguilas de la estepa

Aguilas de la estepa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

14. Los fanáticos del Turquestán

Kitab, sin poseer la categoría de Bukara y de Samarkanda, las «reinas de la estepa», como la llaman los turquestanos, era en 1875 una ciudad importante por su población, su comercio y sus fortificaciones que, ligadas a las de Schaar, la hacían respetable. Aunque no se consideraba una roca inexpugnable para un ejército europeo, lo era para los bárbaros, debido a los veinte cañones y cierto número de culebrinas que guarnecían los reductos de su ciudadela. Poseía, como todos los centros poblados del Turquestán, gran número de mezquitas y bellísimos jardines, pero sus casas eran bajas, con muros de tierra batida de un metro de espesor y techos de cañas revestidas de creta. Sólo la del bey tenía más de un piso y vastas galerías y terrazas de estilo mitad chino y mitad musulmán y se erguía majestuosa en medio de esa chatura.

Una gran agitación reinaba en la ciudad en el momento en que el séquito de Hossein entraba en ella. Hombres de a pie y a caballo se cruzaban en todas direcciones aullando rabiosamente y blandiendo toda clase de armas, mientras multitud de mujeres y niños se dirigían a las salidas arreando camellos y carneros. De los muros, terraplenes y terrazas, se hacía fuego continuo contra un enemigo invisible, pues hasta entonces no había aparecido ningún ruso.

—¡Al bazar! —ordenó Tabriz a sus hombres.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker