Aguilas de la estepa
Aguilas de la estepa —¿Qué quieres decir? ¿Meditas alguna evasión?
—Me bastarÃa un poco de burana, señor, y ¿quién te dice que no la tengo? Esas cortinas que desfilan a lo lejos indican que si aquà reina calma absoluta, allá sopla el viento… ¡No hay que desesperar!…
—¿Y qué ayuda podrÃa proporcionarte una tormenta de polvo?
—Tú no has visto nunca lino de estos fenómenos, porque en tu estepa no se producen, pero te darás cuenta de lo qué es si tenemos la suerte de presenciarlo… Silencio, ahora, pues parece que los guardias tienden la oreja.