El Corsario Negro
El Corsario Negro Ya a la cabeza de los filibusteros o de los bucaneros llevó la destrucción a las costas de Santo Domingo y de Cuba, asesinando a un gran número de españoles.
Después de él se hicieron famosos Pierre-le-Grand, un francés de Dieppe. Este audaz marinero, cuando encontró un bajel de línea español que navegaba junto al cabo Tiburón, aunque no tenía más que veintiocho hombres, lo asaltó después de haber mandado agujerear la propia nave y hundirla para quitar a sus marineros la esperanza de huir.
Fue tal la sorpresa de los españoles cuando vieron subir del mar a aquellos hombres que se rindieron después de una breve resistencia, creyendo que se enfrentaban con espíritus marinos.
Lewis Scott con pocas escuadras de filibusteros asaltó San Francisco de Campeche, ciudad bien defendida y la tomó y saqueó; John Davis sólo con noventa hombres tomó Nicaragua y después San Agustín de la Florida. Brazo de Hierro, un normando, perdió su nave junto a la desembocadura del Orinoco a causa de un rayo que le incendió la santabárbara, pero resistió fieramente los asaltos de los salvajes. Un día, al ver que se aproximaba una nave española, la asaltó por sorpresa con pocos hombres. Otros más famosos y más audaces vinieron después.