El hijo del Corsario Rojo

El hijo del Corsario Rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Mientras lleve al costado este acero, no temo a todos los capitanes de alabarderos de España, de Francia o de Italia —dijo—. Marquesa, ¿cuándo podré veros? Tengo que pediros una información que me interesa.

—¿A mí? —preguntó la bella viuda, estupefacta.

—Sí, marquesa.

—Os invito a comer mañana.

—Mañana… —dijo el conde, en tanto que por su frente pasaba como una sombra—. Podría ser demasiado tarde.

—¿Vais a partir tan pronto? Solamente lleváis aquí un día.

—Es verdad, marquesa, pero hay ocasiones en que no se dispone del tiempo propio. Podría permanecer como podría partir de un momento a otro. No querría marcharme sin haber celebrado con vos una conferencia.

—¿No habéis venido para defender a Santo Domingo de un ataque de los corsarios de la Tortuga y de los bucaneros?

—Me es imposible responderos, marquesa.

—Sin embargo, no debéis alejaros tan pronto. ¿Montáis a caballo, conde?

—Sí, marquesa.

—Mañana se celebrará una carrera de caballos y me agradaría que tomaseis parte en ella.

—¿Por qué?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker