El León de Damasco

El León de Damasco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Cuidado con las balas!

—¡Bah! Mis compatriotas siempre fueron malos tiradores. Hasta la vista.

Le dio un beso en la frente, abandonó la estancia, descendió las escaleras y en breve se halló fuera del torreón.

Sobre Candía caían los proyectiles turcos, hundiendo las míseras techumbres de madera de las moradas y sepultando en ocasiones a sus habitantes, más anhelosos ciertamente de morir que de continuar viviendo, puesto que el hambre empezaba a dejarse sentir. Los venecianos contestaban el bombardeo con no menos intensidad, llenando de metralla el extensísimo campo sitiador e intentando acallar, en especial, los disparos de los morteros, cuyos proyectiles de piedra ocasionaban tan grave daño en la población.

Si bien se hallaban sitiados desde hacía más de un año, poseían abundancia de municiones y fabricaban pólvora, ya que tenían inmensa cantidad de salitre, azufre y carbón, pero si las murallas, resistentes y construidas a toda prueba por los más expertos arquitectos de la Reina del Adriático, aguantaban firmemente, exasperando a los enemigos, por el contrario la ciudad iba siendo aniquilada poco a poco y ya la mitad de las viviendas estaban derrumbadas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker