El León de Damasco

El León de Damasco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Don Juan de Austria mandó izar el estandarte de la Liga que le entregara el Papa y que recibiera él con gran pompa en Nápoles pocas semanas atrás, e invitó a Veniero a pasar a su galera para mantener Consejo con los restantes capitanes.

Fue enorme el asombro del León de Damasco y de la duquesa al verle volver ya anochecido a su capitana con el rostro bastante sombrío.

—Se aseguraría que no estáis satisfecho con el Consejo de Guerra tenido a bordo de la real —observó Muley—. No obstante, hay concentrada aquí una escuadra capaz de causar espanto al bajá y a todos sus secuaces. Nunca, según me parece, se habían reunido tantas naves de guerra en ningún puerto.

—Es cierto, Muley —respondió el almirante, que parecía de un pésimo humor—. Si tuviera yo el mando de esta poderosa armada, os garantizo que marcharía a Constantinopla y haría estremecerse al sultán.

—¿Qué novedad hay entonces? —indagó la duquesa.

—Que los aliados, aunque resueltos a limpiar de corsarios y turcos el Mediterráneo oriental, no acaban de decidirse.

—¿Será que don Juan tendrá temor? —inquirió el León de Damasco.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker