El León de Damasco
El León de Damasco Mientras tanto, Candía proseguía defendiéndose heroicamente y aún habría de tardar veinte años en entregarse[18]. Cuando sus últimos defensores se rindieron solo quedaban cuatro mil, que más que hombres semejaban cadáveres. Pero los infieles respetaron sus vidas. La población no existía. El hambre, los proyectiles y las enfermedades terminaron con los candiotas: hombres, mujeres y criaturas.
No obstante, Venecia, en la capitulación de la heroica ciudad, pudo lograr de los musulmanes dos pequeños puertos comerciales, puestos que, al cabo de pocos años, también caerían en poder de la aborrecida potencia de la Media Luna.