El tesoro del Presidente del Paraguay

El tesoro del Presidente del Paraguay

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Están cargadas y con buenos confites.

—Señor Calderón, tome usted las pistolas —dijo el maestro—. Nosotros haremos hablar a las carabinas.

El agente del gobierno, que no había perdido una línea de su calma habitual, tomó las armas, se aseguró de que estaban cargadas y se las puso en el cinto sin hablar palabra.

El globo, con un viento discreto, adelantaba hacia el Sur manteniéndose a una altura de ciento a ciento cincuenta metros, y en breve estuvo a poca distancia de los indios, que galopaban desordenadamente a través de la pradera volviendo la espalda a los aeronautas.

Eran cincuenta o sesenta, montados en aquellos rápidos caballos de la pradera que se llaman mustangs animales altos, robustos, de jarretes sólidos, capaces de correr treinta leguas al día, contentándose con mía poca hierba y un sorbo de agua. Al maestro le bastó una mirada para identificar a aquellos hombres.

—¡Los pampas! —exclamó—. ¡Dios nos proteja!

En el mismo instante, entre los jinetes, se alzaran gritos de furor, y se detuvieron con las miradas fijas en el aeróstato, que volaba sobre sus cabezas. Parecían estupefactos; pero su estupor fue de breve duración, porque se lanzaron adelante, espoleando vigorosamente sus cabalgaduras y agitando frenéticamente las armas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker