El tesoro del Presidente del Paraguay
El tesoro del Presidente del Paraguay —¡Estoy salvado! —exclamó y se dirigió a aquélla a toda prisa; pero ya era tarde. Los patagones subían, por la colina a todo galope dando gritos de triunfo.
En pocos instantes quince o veinte jinetes se le echaron encima chocando coa él furiosamente. El maestro cayó arrastrando en la caída a Cardoso.
Se alzó enfurecido con una carabina en la mano y la descargó a quemarropa contra el grupo. Iba a empuñarla por la caña para servirse de ella como de una maza cuando se sintió aferrado por detrás y derribado por tierra.
Un. indio de gigantesca estatura levantó sobre él el puño, tan grande como un macho de fragua, y le dio un furioso golpe en el cráneo.
—¡Auxilio! —gritó y cayó al suelo como herido por el rayo.