El tesoro del Presidente del Paraguay
El tesoro del Presidente del Paraguay —¡El guanak! —se oye exclamar por todos lados—. ¡El hechicero va a llegar!
El guerrero que se acerca espoleando vivamente el caballo, es uno de los más soberbios ejemplares de la raza patagona.
Es de más de dos metros de estatura, dé amplio tórax, anchÃsimas espaldas, cabeza muy grande, provista de vasta y larga cabellera negra. Su verdadero color desaparece casi enteramente bajo una capa de pintura blanca, matiz que se aplican para las grandes ceremonias, pero su rostro presenta manchones de color rojizo, llevando también en ellos abundantes dibujos en forma de medias lunas, hechas con tierra ocie, empastada con médula de huesos de animales de caza.
Encima lleva el traje nacional, constituido per un gran manto de piel de guanaco, cosido con tendones de avestruz, teñido enteramente de rojo y enriquecido al exterior con dibujos, también rojos, sujeto por un ancho cinturón, llamado waiu por un gran pedazo de piel, que es el chiripá, que le cubre el vientre y las piernas, a manera de los zajarÃes andaluces.
En los pies calza botas de potro, grandes zapatos hechos con piel de guanaco cuidadosamente rascada, que da a sus pies proporciones fenomenales, y en el cuello, en las muñecas y en las orejas lleva collares, brazaletes y pendientes de plata, groseramente trabajados, pero que no carecen de cierto gusto artÃstico.