El tesoro del Presidente del Paraguay
El tesoro del Presidente del Paraguay Los jaguares se encuentran por toda la América del Sur, pero no son raros también en Méjico, en California y en el territorio indiano, hasta cerca de las Montañas Rocosas. Pero, como decimos, su verdadera patria es la América del Sur y especialmente los espesos bosques del Brasil, de las repúblicas meridionales y las grandes praderas de la Patagonia. Formidables destructores de carne, porque están dotados de extraordinaria voracidad, hacen verdaderos estragos en la caca y en las pampas causan, inmensos daños a los rebaños abatiendo indistintamente caballos y toros. Es tal su fuerza que basta un zarpazo suyo para partir el espinazo al animal más corpulento, y no raramente se les ha viste pasar de un salto un cercado, llevándose en la boca una cabeza de ganado mayor o un cordero.
Su atrevimiento supera muchas veces al del mismo tigre, porque no teme al hombre aunque esté bien armado. Ataca indistintamente a todo ser viviente, se acerca a los poblados para robar mujeres y niños, y se cuenta, en fin, que un jaguar entro una vez en una iglesia y degolló a tres curas y un sacristán antes de que lo matasen.