El tesoro del Presidente del Paraguay
El tesoro del Presidente del Paraguay —Una especie de anguilas que se encuentran en los rÃos de América del Sur y que, según parece, poseen una verdadera pila eléctrica, porque lanzan fuertes descargas que a veces son mortÃferas para algunos animales pequeños. Viven entre el lodo, pero cuando son perturbados salen a la superficie y atacan a los perturbadores con gran encarnizamiento. Afortunadamente su acumulador, por lo visto, es de poca capacidad, porque después de la primera descarga, los gimnotos pierden su energÃa eléctrica, se convierten en casi innocuos, y necesitan algún tiempo para renovar su vigor y poder hacer nuevas descargas. Mira, ¿no los ves flotar en gran número, medio muertos?
—En efecto, distingo algunas anguilas.
—La lucha ha acabado —continuó el maestro—. Los caballos vuelven a sosegarse y se apresuran a ganar la orilla.
En efecto, todos los caballos que estaban en medio del rÃo, avanzaban apresurados, arrastrando a los hombres que a racimos se habÃan asido a sus crines y colas, casi todos doloridos por las descargas eléctricas recibidas. Lo mismo los primeros que los segundos, apenas llegados a tierna, se dejaron caer como si les faltaran las fuerzas.
—¿Y el señor Calderón? —preguntó Cardoso, que habÃa salido al encuentro de los recién llegados.