El tesoro del Presidente del Paraguay

El tesoro del Presidente del Paraguay

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Nadie respondió y a nadie se vio entrar. El maestro, creyendo que no le hubieran oído, avanzó hacia la puerta, pero en seguida retrocedió, pálido como un difunto y con los cabellos erizados.

—¿Qué pasa, marinero? —preguntó Cardoso asustado.

—¡Hay…, hay…, que la puerta ha sido cerrada! —exclamó el maestro con voz entrecortada.

—La haremos volver a abrir.

El maestro, que parecía presa de terrible agitación, arremetió contra la puerta chocando contra ella con tal empuje que hizo temblar la casa entera. La puerta ni siquiera retembló, tan gruesa era, y bien cerrada estaba; pero se oyó por la parte de afuera una voz que gritaba:

—¡Quietos o hago fuego!

—¡Por mil millones de rayos! ¡Abrid! —tronó el maestro.

—¡Abrid o saltaremos por las ventanas! —añadió Cardoso.

Una carcajada fue la respuesta. El maestro, con los ojos desorbitados, corrió a las ventanas, pero pronto retrocedió lanzando un verdadero rugido; las dos estaban defendidas con gruesos barrotes de hierro y cerradas herméticamente con sólidos tapaluces.

—¡Nos han hecho traición! —exclamó el marinero, con voz desgarradora.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker